Para Jota, la piel no es solo un lienzo, es papel fotográfico. Su talento reside en la asombrosa capacidad de fusionar el impacto visual de las obras tridimensionales con la máxima delicadeza técnica. Como artista destacado en Retiro Tattoo, Jota domina el arte de engañar al ojo humano, creando tatuajes que parecen respirar sobre la piel.
Precisión fotográfica a cualquier escala (Realismo y Microrrealismo) El dominio que Jota tiene sobre las luces, los volúmenes y las transiciones de sombra es magistral. Ya sea en un retrato realista de gran formato o en una pieza de microrrealismo del tamaño de una moneda, su nivel de detalle es absoluto. Su técnica se basa en la superposición de capas suaves, logrando texturas hiperrealistas sin dañar la piel. Jota sabe exactamente cómo saturar los pigmentos y aplicar los contrastes para que ese nivel de detalle extremo no solo sea espectacular el primer día, sino que se mantenga legible, nítido y perfecto con el paso de los años.